Hablando de prioridades, manual para querer a la gente
Siempre te discutí que hay un orden de prioridades al amar, es como una diana, una serie de círculos concéntricos de amor a la que debes tu respeto y en el cual tú debes ser el primero, la prioridad, antes de nada.
El centro de ese círculo está en tu corazón, de ahí, justo en el medio, es de donde sale la fuerza de batir setenta veces por minuto, o 130 cuando tengo el teléfono en la mano y quiero llamarte.
Ahí es donde tienes que ponerte tú, debes amarte para conocer el amor, debes quererte para poder querer a otras personas, debes gustarte para poder gustarle al mundo y debes vivir en paz contigo para poder estar en paz con el mundo.
Debes respetar tu cuerpo para que los demás lo respeten, debes limpiar tu alma para enseñarla a las visitas igual que al gran Jarrón chino que decora tan sutilmente la sala de tu casa. También tienes que manejar el barco de tu destino, porque en el mundo nada está escrito ni hecho, y ser tú quien se encargue exactamente de dirigirte al lugar donde quieres ir y con las personas que quieras sabiendo que ellas también tendrán su propia diana de amor, sin dejar que te confundan el amor con posesión, con obsesión, con celos descontrolados… Para qué somos libres entonces? para subordinarnos por una insensata necesidad de tener a alguien al lado?
Yo te quiero sí, pero porque me quiero a mí primero… Y tu dices quererme y ese es el problema, que no ves el amor en el espejo..